Mural Casa de la Cultura

La memoria histórica y la construcción de futuro.

Mural conmemorativo al terremoto y avalancha del 6 de junio de 1994. 

Casa de la Cultura, municipio de Páez. Descripción: Muro de 27 mt². Segundo piso. Interior.

Este Mural se desarrolla como homenaje  al evento sucedido el 06 de junio de 1994, cuando ocurre un terremoto  y una avalancha en el municipio de Páez, y cobra la vida de más de mil personas. La lectura del mural se realiza de de derecha a izquierda: el antes, durante y después del terremoto y la avalancha.

La imagen se lee de derecha a izquierda, con referencia de lectura de norte a sur,  enmarcada con el paisaje montañoso que caracteriza la región. En el inicio (derecha), comienza con la reconstrucción de varios lugares representativos que borró la tragedia: entre ellas la iglesia de la vereda de Irlanda (iglesia empedrada), la iglesia doctrinera del antiguo Caloto y el núcleo escolar de Tóez. Construcciones de las cuales ninguna existe actualmente.  Seguidamente, el muro dobla la esquina y encontramos la imagen de un circulo violeta con un escrito a su interior: “Dublín. 06-06-1994. 03:47:40”.  Como señal del lugar,  la fecha y la hora exacta en que ocurrió la tragedia.

Tras el círculo se hallan nubes grises en la zona superior, denotando la temporada de invierno de la época y bajo las nubes un poblado semidestruido, el cual hace referencia al resguardo indígena de Mosoco hecho ruinas a raíz del terremoto. Bajo el circulo violeta hallamos también, la fachada de una iglesia color gris, ésta fachada hace referencia a lo único que quedó en pie en el resguardo indígena de Tálaga, ubicado cerca al rio Páez, destruido no sólo por el terremoto sino también por la avalancha que se llevó todo a su paso.  Sucesivamente las montañas muestran una serie de derrumbes que desembocan en la representación de un monstruo de lodo que baja de ellas “devorando todo a su paso”, haciendo referencia a varias anécdotas que contaron los lugareños, los cuales describían la avalancha como a un monstruo oscuro, de color café y gris que iba arrastrando piedras y lodo, destruyendo todo cuanto encuentra, y dejando una nube de polvo en su camino. Junto al “monstruo” convertido en avalancha vemos la construcción del mingobierno de Tóez  reduciéndose  en escombros, y el paso del rio por la cabecera municipal de Páez (representada desde una vista aérea) arrasando con el antiguo cementerio, el hospital San Vicente de Paúl, el barrio La floresta, parte de la cancha y la Escuela Normal Superior de Belalcázar ubicado en la zona central del muro.

En éste punto, nos encontramos con el durante de la tragedia que muestra los desastres ocasionados en su recorrido. En el cielo de ésta vista aérea se encuentran sobrevolando dos helicópteros, representando los tantos helicópteros que vinieron en búsqueda de noticias, transporte de remesas, apoyo político y demás actividades que permitían la comunicación y el traslado de tantas personas afectadas por lo ocurrido.

Avanzando hacia la izquierda, acompañado de un desnivel del muro. En el sector inferior comienzan a aparecer plantas y botones de flores, acompañadas de la fachada del nuevo Hospital de Belalcázar, como símbolo del renacimiento del pueblo después de lo sucedido. En la parte superior se encuentran las siluetas de cinco personas retratadas en color gris, la cuales llevan en sus ropas el escudo de la Cruz Roja Colombiana, éstos retratos hacen conmemoración a las cinco personas que perdieron la vida aquél día cumpliendo su deber y vocación como rescatistas; de izquierda a derecha y de arriba abajo: Norma Otero Gil,  Luis H. Ledezma Paruma, Javier “el mono” Castro, Jorge Eliécer “El loco” Cano y Eladio Vargas.

Doblando nuevamente la esquina, hallamos un jardín de Dalias, el cual evoca la última estrofa de la canción Nostalgia,  escrita por el Ingeniero Manuél Yasnó González:

… Si pasas por estas tierras que hoy parecen desoladas,                                                                                                            encontrarás un jardín  que mil cruces acompañan;                                                                                                                         si te roza alguna flor no la cortes que esa dalia,                                                                                                                            /es el corazón de un paez que ha florecido en el alba/ (Bis)